El Blog de Alerce

Videojuegos, matemáticas, literatura, ciencias y filosofía en una mezcla (aparentemente) aleatoria

La visita de San Francisco de Asís al sultán de Egipto

Posted by

·

La imagen que encabeza esta entrada muestra una miniatura de la obra “Legenda Maior”, biografía de San Francisco de Asís compilada por San Buenaventura en el 1263. En concreto, se trata de una de las miniaturas de la versión manuscrita de esta obra que se conserva en el Convento Franciscano Cardenal Cisneros de Madrid. Esta obra puede encuadrarse en el estilo artístico gótico.

La “Legenda Maior” es una biografía “oficial” de San Francisco elaborada con el propósito de completar y corregir biografías anteriores, como la “Leyenda primera” y la “Leyenda segunda” de Tomás Celano, y fijar así un relato oficial de la vida y obras de San Francisco, que ya en ese momento, pocos años después de su muerte en 1226, era una figura de enorme relevancia por la importancia que había tenido su obra, con hitos como la elaboración de la regla franciscana, en la reforma y organización de la vida monástica.

En particular, la figura ilustra uno de los momentos más conocidos de la vida de Francisco: su visita al Sultán de Egipto, fechada en torno al 1219, en el marco de los acontecimientos de la Quinta Cruzada. Con esta cruzada, los cristianos pretendían la reconquista de la Tierra Santa partiendo de la idea de que esta reconquista debía partir de los territorios del Sur, y concretamente de Egipto, como vía para acceder a Jerusalén, y también como estrategia para dividir las fuerzas musulmanas en varios frentes y debilitar así su resistencia, estrategia que como es conocido se saldó con un sonado fracaso militar, pese a algunos éxitos parciales en Egipto.

En el contexto de la elevada violencia que marcó este enfrentamiento, la visita de San Franciso se suele relatar como uno de los más notorios esfuerzos por la paz y la concordia entre civilizaciones de su época. Según se informa en la “Legenda Maior” (que ciertamente no puede considerarse un relato imparcial), el sultán al-Kamil, sobrino de Saladino, recibió a San Francisco durante el sitio de Damieta, y quedó enormemente impresionado por su bondad y beatitud, hasta el punto de que le concedió permiso de tránsito en su territorio para visitar Jerusalén y Tierra Santa. Según algunas fuentes, el sultán hasta le habría confesado que le habría gustado convertirse al cristianismo, si no hubiera temido la reacción de sus hombres (anécdota difícilmente creíble que posiblemente se relatase con el propósito de moderar el “fracaso” con el que se saldó la visita, en el sentido de que falló en su propósito de convertir al sultán y evangelizar Egipto). Otro evento de la visita que evoca la figura es la de los regalos ofrecidos por el Sultán a San Francisco, que éste rechazó educadamente en virtud de su ideal de vida ascético.

Así pues, la obra en la que se encuadra la figura es de tipo biográfico, pero también se le puede atribuir un claro propósito propagandístico, en el sentido de que busca ensalzar la figura del fundador de la regla franciscana, y con ello promocionar y justificar la importancia y la necesidad de una reforma de la vida monástica y de la Iglesia que suponía un importante cambio y que tenía una gran relevancia para la Iglesia.

Blog at WordPress.com.

%d