El Blog de Alerce

Videojuegos, matemáticas, literatura, ciencias y filosofía en una mezcla (aparentemente) aleatoria

Mimo, de Héctor Peña

Posted by

·

«El único monstruo que existe es el ser humano»: con esta declaración de intenciones impresa en lo alto de la portada arranca Mimo, el thriller con el que Héctor Peña Manterola nos mete en la piel de las victimas de un asesino en serie con ínfulas literarias.

Y tengo que estar de acuerdo con esta sentencia: si el ser humano no es el único monstruo, por lo menos es el que da más miedo. Con diferencia. Leyendo las novelas de Stephen King (por el que Héctor Peña declara explícitamente su admiración y al que hace varios guiños a lo largo de las páginas de Mimo), muchas veces he tenido la impresión de que los elementos fantásticos, como por ejemplo los espíritus maléficos que habitan el hotel de «El Resplandor», no están ahí para que la historia sea más terrorífica, sino todo lo contrario: para hacerla algo más soportable. «El Resplandor» sin coartadas fantásticas, reducido a un padre maltratador y alcohólico al que el aislamiento acaba de trastornar, podría ser demasiado. Para el lector y quizá para el mismo escritor.

Pues bien: esos son precisamente los parapetos que Héctor Peña ha eliminado de su novela. En Mimo no ocurre nada que no podría quizá ocurrir un día de estos en las fiestas de un pueblo cualquiera de Cantabria. Las escenas de violencia, narradas con un lenguaje descarnado y un nivel de detalle poco habituales, no son lo más transgresor de la novela. Podrían resultar hasta graciosas, si no fuera porque las leemos desde el punto de vista de las víctimas. Y estas pobres personas son gente común, con vidas normales y corrientes. Personas que han recibido sus dosis más que mediadas de  tragedias vitales, eso sí, pero tragedias de esa clase tristemente normal, de las que de un modo u otro nos acaban tocando a todos y con las que cualquiera puede sentirse identificado. Hasta que interviene el asesino y decide moldear a esa gente común y hasta aburrida tal y como un escritor desarrollaría a sus personajes: a golpe de sufrimientos, tormentos y ordalías de toda clase que no les den otra opción que evolucionar o morir. Y solo con leer las primeras páginas ya se puede adivinar que no todas van a salir adelante.

Descubre más desde El Blog de Alerce

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Salir de la versión móvil